5 pueblos de la provincia de Badajoz que no puedes dejar de visitar

Llerena, uno de los destinos incluidos en el 'blogtrip'. Foto: Ayuntamiento de Llerena

Después de tres meses encerrados en casa, a parte de salir y reunirnos con amigos, una de las cosas que más nos apetece hacer es viajar. Escaparse de la ciudad y visitar otras localidades, de momento sin salir de la provincia, es un buen plan para desconectar y conocer lugares con encanto en la provincia de Badajoz.

Si quieres hacer una escapada ya o planear algún viaje para este verano, la provincia de Badajoz te ofrece entre muchas alternativas estos 5 pueblos perfectos en los que poder hacer turismo y olvidarte de todo por unos días.

Olivenza

Ciudad fronteriza y abaluartada, en su día llegó a contar con cuatro murallas que la rodeaban. Es uno de los pueblos más destacados de La Raya, ostenta esa belleza indecisa entre lo portugués y lo español porque Olivenza, fundada en el siglo XIII por la Orden del Temple, fue portuguesa hasta 1801 y es objeto de una reclamación histórica que aún se mantiene para algunos. Una buena opción es pasear y perderte por sus calles bajo la iniciativa ‘Rutas e Raizes’ que te cuenta el origen del nombre de dicha vía.

Una vez que abran las fronteras, una buena opción es incluir una ruta por el Alentejo portugués y es que esas carreteras que llevan a la localidad oliventina parecen de postal, con rectas solitarias y orgullosas de su personalidad, nos llevan hasta Olivenza entrando por la monumental Puerta del Calvario, parte de la fortificación abaluartada del siglo XVII. Junto a esta puerta, se encuentra el Baluarte San Juan de Dios y el convento del mismo nombre, el primero de monjas clarisas, que pasó a ser convento hospital, después sirvió de cuartel hasta que fue reformado para la Escuela de Teatro y Danza de Extremadura. Ahora, su estructura cede parte del espacio a la Oficina de Turismo.

Otro lugar que merece la pena visitar en Olivenza es el Alcázar y la Torre del Homenaje, la más alta de toda la frontera hispano-portuguesa con 37 metros y en su interior se encuentra el Museo Etnográfico González Santana. También hay que destacar las iglesias con sus muestras de arte sacro, sobre todo las tallas doradas y especialmente el arte manuelino portugués, es más, se trata del único lugar de España dónde se puede ver una importante presencia del citado arte manuelino en las dos iglesias de la ciudad, que es donde se pueden ver más azulejos de este estilo.

Alburquerque

Enclavada en la Sierra de San Pedro, se encuentra Alburquerque, un conjunto histórico-artístico en el que la fundación de esta villa limítrofe con Portugal y Cáceres se remonta a la época árabe pero sus monumentos más característicos fueron levantados en la Edad Media.

Al pasear por el casco histórico podrás contemplar la muralla que rodea el barrio gótico-judío Villa Adentro, la puerta de la villa y la puerta de Valencia. A estos se suman otros edificios emblemáticos de corte religioso que ponen de manifiesto el gran legado patrimonial de Alburquerque, como el Santuario de Nuestra Señora de Carrión, la iglesia de San Mateo y la iglesia de San Francisco.

Pero sin duda, el lugar más destacado de Alburquerque es el Castillo de Luna, uno de los mejor conservados del mundo de época medieval. La parte más destacada de la fortaleza es su torre del homenaje, vestigio del castillo medieval que precedió al dieciochesco fue construido por don Álvaro de Luna. En el interior de la fortaleza se encuentra una de las iglesias más antiguas de Extremadura, la iglesia de Santa María del Mercado, este monumento religioso es una de las mejores muestras del estilo de transición entre el románico tardío y el gótico.

Llerena

Por su importancia como núcleo urbano, político y administrativo entre los siglos XV y XVII, atrajo a multitud de artistas, lo que la convirtió en un centro artístico de primer orden, tanto es así que se la llamó «la pequeña Atenas de Extremadura«.

Lo primero que debes visitar en Llerena son los restos de su muralla en el parque de Cieza de León. Tras atravesar la puerta de la muralla encontrarás la Plaza Mayor, considerada uno de los lugares más representativos de esta villa pacense, donde es posible admirar la fachada del Ayuntamiento, que data del siglo XVII, y la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada de estilo gótico mudéjar de la que hoy solo se conservan los dos primeros cuerpos de la torre, la capilla del Prior, plenamente renacentista, y la capilla de los Zapata, de estilo gótico-renacentista.

El centro histórico de Llerena está declarado Conjunto Histórico-Artístico, conformado por obras de carácter tanto civil como religioso que enriquecen las calles de este encantador poblado. Entre sus obras arquitectónicas se encuentra también la parroquia de Santiago Apóstol, de estilo hispano-flamenco mandada a edificar por el Gran Maestre de la Orden de Santiago, Don Alonso de Cárdenas, para albergar su tumba.

Llerena destaca por los hospitales, que tenía un total de siete, pero a día de hoy solo podrás encontrar el Hospital de San Juan de Dios, con una fachada de aires hispanoamericanos, y el de Santa Catalina, antigua sinagoga.

Entre los lugares de interés que no debes dejar de visitar están  las casas señoriales blasonadas que se conservan, así como las de los palacios, como el Maestral, el Episcopal y el Palacio de los Zapata. Y, por supuesto, tienes que pasar por la puerta de Montemolín, que es la única que queda de las cuatro de las que disponía Llerena. Otros lugares objeto de interés son la mina de La Jayona y las ruinas romanas de Regina, en la localidad de Casas de la Reina.

Pero si lo que prefieres es disfrutar de la naturaleza en estado puro, a 9 kilómetros de la ciudad encontrarás la Morolla, una finca municipal en la que verás gran cantidad de especies autóctonas del sur de Extremadura y una diversidad y riqueza paisajística de la zona compuesta por zonas boscosas y estepas cerealistas.

Jerez de los Caballeros

Este lugar cuenta con un magnífico patrimonio declarado Conjunto Histórico Artístico Monumental donde podremos encontrar una bella alcazaba sobre la cual se asienta la Fortaleza Templaria. De Jerez de los Caballeros destaca su Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, y el Festival Templario lleno de actividades que nos acercan a la supremacía templaria de Jerez de los Caballeros.

Otras ferias de interés son la Feria del Comercio y la Artesanía y el Salón del Jamón Ibérico y la Dehesa en el que el único protagonista, es el jamón ibérico de bellota, producto estrella de la gastronomía española.

Las calles de Jerez de los Caballeros esconden monumentos religiosos, como la iglesia de San Bartolomé, gótica del siglo XV, y la de Santa María de la Encarnación, de origen visigodo; palacios señoriales como el Palacio de Guzmán Sotomayor, el de los Marqueses de San Fernando, el de Rianzuela o el Solar de los Condes de la Berrona; y casonas típicas y casas consistoriales que no debes dejar de visitar.

Del legado de la Orden del Temple, que hizo de esta localidad una de sus capitales, destaca la muralla, que contó con seis puertas, de las que hoy sólo se conservan la Puerta de la Villa y la de Burgos.

Calera de León

Epicentro de grandes batallas de la Reconquista, el gran maestre don Pelayo Pérez de Correa estableció en ella la encomienda mayor de la Orden de Santiago. El patrimonio que ofrece Calera de León está formado principalmente por las construcciones religiosas de la zona y las rutas por zonas montañosas, así como las calles y plazas empedradas, sus fachadas adornadas con esgrafiados, molduras y mosaicos y su ambiente tranquilo, que hacen de este lugar un sitio ideal que visitar.

Los dos edificios de mayor interés en Calera de León son el Conventual Santiaguista, una construcción de piedra granítica y mampostería realizada a finales del siglo XV. Esta edificación, declarada Bien Histórico Artístico Nacional por su importancia en el período de la Reconquista, servía como residencia para los caballeros que habitaban en Tentudía. El otro edificio importante de Calera de León es el Monasterio de Tentudía, que cuenta con su retablo mayor, considerado uno de los más importantes conjuntos cerámicos de la Península y declarado Bien de Interés Histórico Nacional.

La sierra de Tentudía es un paraje maravilloso para aquellos que disfrutan de la naturaleza, cuenta con amplios paisajes para disfrutar del entorno mientras paseas. Y para los amantes de la caza y la pesca, sus bosques albergan una inmejorable fauna para la caza mayor y su embalse cuenta con carpas y tencas.

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