5 destinos para visitar en el lado portugués de la Raya

Monsaraz

La crisis sanitaria por la expansión de la COVID-19 nos ha separado un poco de nuestros vecinos portugueses. En los últimos tres meses, la Raya ha vuelto a ser la frontera que separaba los dos países y nos ha impedido disfrutar de la maravillosas propuestas que nos ofrecen los pueblos localizados a lo largo de esta línea geográfica.

Con la próxima apertura de fronteras a la vuelta de la esquina, nos fijamos en el lado portugués de la Raya para señalaros los cinco pueblos que no debes dejar de visitar ya que te atraparán por su encanto y la tranquilidad que se respira en ellos, así como por su historia e increíble patrimonio cultural.

Castelo de Vide

El nivel de vida aquí es tranquilidad. A pesar de ser un sitio defensivo medieval en las proximidades de España, esta hermosa y pequeña ciudad guarda también restos romanos y una judería, el barrio en el que se reagruparon a partir del siglo XII los habitantes judíos de Castelo de Vide, a los que se unieron a partir del siglo XV los judíos expulsados de España. Allí puedes visitar la sinagoga más antigua del país.

Pero lo más destacado de Castelo de Vide es su castillo. A día de hoy, se pueden ver todavía la muralla y el castillo de los siglos XIII y XIV. El ascenso al mismo se realiza por las empinadas calles del conocido como Barrio gótico, repleto de edificios con portales y ventanales de ese estilo. A los pies de una colina doble coronada por un Castillo medieval de D. Dinis (siglo XIII) y la Fortaleza de São Roque, con la iglesia del mismo nombre tras sus muros, surge la Iglesia de Santa Maria Devesa de los siglos XVIII y XIX. Junto al castillo, hay también un Centro de Megalitismo y un Museo de Historia y Arquitectura Militar.

Una buena opción es recorrer hacia el castillo las calles Maria de Cima y Maria de Baixo, en las que no faltan casas con portales góticos y manuelinos. Castelo de Vide cuenta también con hermosas plazas y calles como la gran plaza Dom Pedro V, que alberga el hotel de la ciudad; pero, sobre todo, al principio de la rua Nova (calle Nueva), la pequeña plaza de la Fonte da Vila (Fuente de la Ciudad), una erosionada fuente de mármol del siglo XVI.

En los alrededores del pueblo existen decenas de megalitos. Los más impresionantes son Anta dos Coureleiros (a 8 kilómetros al norte de la ciudad) y Menhir da Meada (a 8,5 kilómetros más allá).

Castelo de Vide. Foto: Turismo en Portugal

Marvao

La siguiente recomendación es Marvao, el pueblo más bonito del Alentejo en Portugal. Ubicado a los pies de la Sierra Sao Mamede y justo en la frontera con España, cerca de Valencia de Alcántara, se encuentra este pueblo medieval protegido por murallas.

Geográficamente, Marvão es un punto de defensa estratégico natural, marcado por laderas muy accidentadas a norte, sur y oeste, y con acceso a pie únicamente por el lado este, hacia el que ha crecido la población.

Lo más destacado del pueblo es su castillo, una impresionante fortificación con un gran patio central y otra fortificación interior donde se sitúa la típica Torre del Homenaje. Un consejo para descubrirlo en profundidad es recorrer las murallas, pues desde ahí tendrás la oportunidad de ver las espectaculares vistas panorámicas del Alentejo y de la provincia de Cáceres.

Dentro de las murallas, se revela un bonito conjunto de arquitectura popular alentejana. Paseando por sus calles podrás descubrir arcos góticos, ventanas manuelinas, balcones de hierro forjado embelleciendo las casas y otros detalles de interés en rincones caracterizados por el granito local. En Marvao también hay que visitar el pequeño convento gótico de la Señora de la Estrella y las iglesias de Santiago, del Espíritu Santo y de Santa María, convertida esta última en el museo municipal.

Marvao. Foto: Turismo en Portugal

Monsaraz

De belleza medieval, considerado pueblo museo, es uno de los más antiguos de Portugal y un destino obligatorio para añadir a tu lista de lugares a visitar en Alentejo. Especialmente después de que en 2017 ganara la categoría «Aldeas Monumentales» en el concurso 7 Maravilhas de Portugal – Aldeias (7 maravillas de Portugal – Aldeas).

Lo llaman el «nido de las aguilas» por estar encaramado en una elevación de la infinita llanura alentejana, por lo que cuenta con unas increíbles vistas al río Guadiana y a la frontera con España. Destaca su impresionante muralla construida durante las guerras de Sucesión y Restauración. Para su construcción se proyectó también el Fuerte de São Bento (originalmente en forma de estrella), los Baluartes de São João y de Castelo y la Ermita de São Bento.

La muralla de Monsaraz tiene cuatro grandes puertas por donde se puede entrar al pueblo. La principal es la Porta da Vila (Puerta del Pueblo) que está protegida por dos torres semicilíndricas. En cuanto al castillo, fue mandado a construir por el rey Dinis, en el siglo XIV y está clasificado como Monumento Nacional de Portugal.

Paseando por el pueblo, en la Plaza D. Nuno Álvares, tendrás la oportunidad de disfrutar de la riqueza arquitectónica e histórica de los edificios que lo rodean. Las principales son la Casa Monsaraz, de finales del siglo XVII, con el escudo del pueblo; el Hospital do Espírito Santo y la Casa da Misericórdia.

Elvas

No debes dejar de visitar Elvas, ciudad fronteriza que en 2012 fue declarada Patrimonio Mundial. La localidad cuenta con un rico patrimonio cultural y es famosa por su gran acueducto construido entre los siglos XV y XVII.

La ciudad presume de ser la que tiene el mayor número de fortificaciones de Europa, pues cuenta con siete bastiones y dos fortalezas, las de Nuestra Señora de Gracia y la de Santa Lucía, declaradas Patrimonio de la Humanidad. El castillo de Elvas cuenta con varios miradores que ofrecen las mejores vistas panorámicas de la localidad y sus alrededores.

La Plaza de la República es centro neurálgico de Elvas donde se encuentra el ayuntamiento y la catedral Nuestra Señora de la Asunción del siglo XV y de estilo manuelino.

Elvas cuenta con un sistema de murallas y fosos secos que configuran la fortificación terrestre de mayores dimensiones que se conserva en el mundo. La falta de desarrollo turístico importante quiere decir que los hoteles son pequeños, íntimos y a buen precio, y la ciudad desprende un aire relajado.

Elvas. Foto: Turismo en Portugal

Évora

Otra localidad que te recomendamos visitar es Évora, una de las más antiguas del país, pues en ella aún pueden apreciarse algunas evidencias de su pasado romano. Posee un casco histórico muy bien conservado y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Destaca por su ambiente tranquilo y acogedor. La mejor forma de visitarla es a pie recorriendo sus calles estrechas de casas blancas, para ir descubriendo los monumentos y los detalles que desvelan la historia de Évora y la riqueza de su patrimonio.

La Praça do Giraldo es el centro neurálgico de la ciudad y el punto de encuentro por excelencia, con cafés, terrazas, tiendas y la oficina de turismo. La catedral de Évora, de estilo románico pero con elementos góticos, muy bien conservada. Su arquitectura se inspiró en las catedrales francesas medievales, sencillas e imponentes.

Otros lugares que merece la pena visitar en Évora son: el antiguo Palacio del Arzobispado, alberga hoy el museo regional de Évora; el templo romano de Diana del siglo I es característico por sus columnas corintias que se conservan en muy buen estado; el Monasterio dos Loios, que actualmente acoge una romántica posada; y la Iglesia de San Francisco, donde destaca su viacrucis de azulejos que conduce a la Capilla de los Huesos, uno de los lugares más famosos y macabros de la localidad, cuyas paredes están recubiertas con miles de calaveras y huesos humanos.

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