Fiestas y eventos para disfrutar de Extremadura en primavera (aunque sea el año que viene)

Foto: Turismo Extremadura

Aunque este año no podremos disfrutar de los eventos de primavera en Extremadura por el confinamiento, conviene tomar nota para no perdérnoslo el año que viene

La llegada de la primavera a Extremadura trae consigo multitud de fiestas de interés turístico cargadas de tradición que hacen que la región viva una explosión de luz y color para que brille con luz propia.

Un acontecimiento único, que tiene lugar a finales de marzo, es la floración de más de un millón de cerezos en el Valle del Jerte. La Fiesta del Cerezo en Flor es sobre todo una celebración popular que trata de reflejar la vida de toda una comarca, tanto del pasado como del futuro. Para ello se organizan todo tipo de actividades que sirven de escaparate de nuestra cultura, gastronomía, tradiciones y forma de vida.

Pero lo que más asombra y atrae al visitante es el más de un millón y medio de cerezos en flor. Estos ofrecen durante esos días un espectáculo difícilmente comparable, ya que se une a la peculiaridad del valle, uno de los más originales que existen y que ha sido modelado en terrazas para adecuarlo al cultivo de las cerezas y el gran manto blanco que lo cubre. Lo ideal para ver la floración es hacer un recorrido por todos los pueblos que componen el Valle del Jerte, así se puede disfrutar de diferentes perspectivas. Pero hay que tener en cuenta que no florecen todos los cerezos a la vez, si no que primero florecen los que están en las zonas más bajas, a menor altitud, y a medida que van pasando los días van floreciendo los cerezos del resto de zonas, acabando con la floración de las zonas más frías o de mayor altitud.

El último domingo de abril en Fuente de Cantos se celebra una fiesta gastronómica declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura. La fiesta de la Chanfaina tiene como plato fuerte el concurso de elaboración de este producto gastronómico, un guiso tradicional de la tierra con el cordero como protagonista.

Con la primavera también llegan a Extremadura fiestas y tradiciones cargadas de simbolismo. Una muestra de ello lo encontramos en la celebración de la fiesta de la Santa Cruz en la localidad de Feria (Badajoz). También conocida como las Cruces de mayo, se trata de una antigua tradición popular, declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, que cuenta con la tradicional representación de la entrega donde se escenifica la búsqueda del lignum crucis por Santa Elena, madre del emperador romano Constantino, y la procesión de cruces engalanadas con flores, un verdadero deleite para los sentidos que no puedes perderte y que tiene lugar el 3 de mayo.

A mediados de mayo, podrás asistir a la Batalla de la Albuera, una recreación histórica de la batalla que libraron los habitantes de esta población contra las tropas napoleónicas. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, cuenta cada 16 de mayo con la presencia de los ejércitos de los países que participaron.

Batalla de La Albuera. Foto: Domingo Cáceres

La ciudad de Almendralejo, por su parte, se trasladará dos siglos atrás con la Ruta Literaria del Romanticismo donde los vecinos y visitantes tendrán la oportunidad de descubrir que, además del arte de las letras, se abre ante ellos una amplia variedad de posibilidades de ocio: personajes de época, recreaciones históricas, música, danza, baile y teatro para recrear el encanto de un paseo por Almendralejo en el siglo XIX de la mano de Espronceda y Carolina Coronado.

En Trujillo podrás asistir a la Fiesta Nacional del Queso donde descubrirás la gran variedad de quesos que se fabrican en la región, entre los que destaca la famosa torta del Casar y el queso de La Serena.

Y hablando de gastronomía no puedes dejar de visitar el Salón del Jamón Ibérico. En Jerez de los Caballeros se dan cita los más destacados productores y distribuidores de este manjar provenientes de los mejores cerdos criados en Extremadura.

Pero si hablamos de fiestas que levantan pasiones no podemos dejar de hablar de la Semana Santa que se vive con gran intensidad en Extremadura. Muestras de ello lo tenemos en la Semana Santa de Cáceres donde tradición, fe y penitencia se unen en una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional, que se desarrolla principalmente por el casco histórico de la ciudad.

La Semana Santa de Mérida, que ostenta el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional, es especial por el paso de las estaciones de penitencia que se hace junto a restos romanos como el templo de Diana, el arco de Trajano y el puente romano. Además cabe destacar el imponente viacrucis con el Santísimo Cristo de la O por el interior del anfiteatro romano.

Viacrucis en el anfiteatro romano de Mérida

Y una Semana Santa que aspira a ser de interés turístico internacional es la de Badajoz. La capital de la provincia ya ha iniciado los trámites para alcanzar la citada distinción, aportando como principales atractivos el impresionante valor de su imaginería y su situación fronteriza que cada año atrae a miles de portugueses.

Para seguir disfrutando de la Semana Santa en Oliva de la Frontera tiene lugar la Pasión Viviente, Fiesta de Interés Turístico Nacional, La Pasión de Cristo representa el nacimiento y muerte de Jesús en una fiesta donde participan más de 400 vecinos de la localidad como actores y figurantes.

Por último, en Valverde de la Vera puedes asistir a Los Empalaos, un ritual religioso y ancestral que se desarrolla en el más absoluto silencio, cuyo origen se remonta al siglo XVI, en que la orden de la Cofradía de Nuestro Señor Jesucristo ya realizaba estos actos de penitencia.

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